El sector informal generó dos de cada tres nuevos empleos en 2011.
A esta actividad se incorporaron un millón 650 mil personas en el año, de un total de dos millones 474 mil que ingresaron al mercado laboral, con lo que se mantuvo como la principal fuente de trabajo en el país.
Lo anterior resulta adverso para la calidad de vida de los ciudadanos, ya que por lo general ese tipo de empleos son mal remunerados, carecen de seguridad social y otras prestaciones, y se caracterizan por su alto nivel de vulnerabilidad.
El incremento en el empleo informal superó en 179% al formal, considerado como el número de trabajadores inscritos en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Los registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que al cuarto trimestre de 2011 en el sector informal laboraron 13 millones 966 mil 414 personas, 29.2% del total de ocupados en el país.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los empleados informales no están reconocidos por la ley y, por consiguiente, reciben poca o ninguna protección jurídica y social.
El acceso a la infraestructura y a las subvenciones públicas es limitado o inexistente, además de que este tipo de ocupaciones es generalmente muy inestable y sus ingresos son muy bajos e irregulares.
Aunque no existe una relación directa entre el trabajo informal y la pobreza, o entre el trabajo formal y la salida de la pobreza, el organismo considera que es innegable que el porcentaje de pobres que laboran en la informalidad es mucho más alto que el de aquellos que se desempeñan en la formalidad.
Los registros del INEGI muestran que 20% de los trabajadores informales pertenecen al nivel socioeconómico bajo y 59% al medio bajo.
Un 18% está catalogado en el estrato medio alto y sólo 3% en el alto, según los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
Los trabajadores en la informalidad que perciben hasta un salario mínimo representan 22% del total, contra 13% del total de ocupados.
Sólo 4% cuentan con ingresos superiores a cinco salarios mínimos, por debajo del 8% de la media nacional.
Bajos salarios
En los empleos que se generaron en 2011 dominaron los de bajos ingresos; 25% con un salario mínimo como máximo y 17% con entre uno y dos.
Con ingresos superiores a cinco salarios mínimos se observaron sólo en 5% de los casos, es decir uno de cada 20.
Entre otros resultados, el INEGI detalló que la Población Económicamente Activa -que concentra a las personas de 14 años y más disponibles para la producción de bienes y servicios- sumó 50 millones 273 mil, unos dos millones 372 mil más que en el cuarto trimestre de 2010.
De ese total, la población ocupada aumentó dos millones 474 mil, a 47 millones 830 mil, y la desocupada disminuyó en poco más de cien mil, por lo que totalizó dos millones 437 mil.
Fuente: Financiero, lunes 13 de febrero


